- La duración de la batería es uno de los inconvenientes más comunes
que comparten todos los smartphones, independientemente de la marca o el
tamaño.
- Aunque la intensidad de uso del móvil juega un papel crucial,
conocer qué aplicaciones consumen más batería puede ayudar a evitar
descargas inesperadas
La
duración de la batería en el móvil es uno de los
inconvenientes más comunes que comparten la mayoría de los smartphones y
que depende de circunstancias como la intensidad con la que se use, el
número de llamadas que se realizan o la cantidad de aplicaciones que se
abran.
Desde
Consumer enumeran los principales tipos de aplicaciones que consumen más batería y de qué manera se pueden tener bajo control:
- Aplicaciones que usan la geolocalización.
Muchas aplicaciones piden la geolocalización cada vez que un usuario
publica un comentario, sube una fotografía o un vídeo o bien consulta un
dato en un mapa. Aceptar el uso de la geolocalización supone que el
navegador GPS
se active para localizarnos en el momento en que las usemos.
Para evitar una descarga de batería innecesaria, lo más aconsejable es
no dar nunca permiso de forma directa
para el uso del navegador GPS. Cuando interese, basta con ir al menú de
preferencias del aparato y activar la geolocalización en los distintos
servicios de modo manual, para después del empleo desactivarla de nuevo.
- Aplicaciones que envían notificaciones.
Aunque no consumen tanta batería como las que emplean la geolocalización, las aplicaciones que
envían una notificación
al registrarse en un servicio o al actualizarlo requieren una actividad
que hace que se gaste la batería, especialmente aquellas que avisan
cada vez que detectan una novedad —ocurre especialmente a los usuarios
de redes sociales como
Facebook, Twitter, LinkedIn o Foursquare—.
La solución para evitar que la batería del smartphone se descargue inesperadamente es
no permitir las notificaciones de este tipo en el móvil y comprobar directamente en cada plataforma las novedades.
- Aplicaciones que usan el wifi del teléfono.
Son aquellas que para ser útiles tienen que usar de manera intensiva
una red wifi —o 3G—. Aquí se incluyen las aplicaciones que utilizan el
streaming —
YouTube—, las de
videoconferencias o de llamadas de voz por Internet —como
Viber,
Tango o
Skype—, o bien los
reproductores de música —
Spotify—o de otras
radios
por Internet. Todas ellas consumen muy rápido la carga de la batería, a
no ser que se utilicen de manera puntual y por poco tiempo.
- Aplicaciones que muestran imágenes.
Puesto que la
pantalla es uno de los componentes del
smartphone que más batería consume, es de esperar que las aplicaciones
que requieren el uso constante de ella consumirán más batería. Conviene
tener esto en cuenta a la hora de utilizar aplicaciones como
Instagram o
Flickr.